DialEc, 17 de abril. Un interesante artículo en el The Guardian del 16 de abril insinúa que no.
Las primeras en abandonar el barco fueron las eléctricas alemanas RWE y E.ON, que el mes pasado anunciaron que no invertirían nada más en el Proyecto de energia nuclear Horizon, una alianza de las dos empresas establecida el 2009 para desarrollar las nuevas centrales nucleares en el emplazamiento de Wylfa, en el norte de la isla de Anglesey ( País de Gales), y en el emplazamiento de Oldbury-on-Severn, Gloucestershire, (Inglaterra.)
Allí tenían que construir cinco o siete reactores nucleares, dependiendo de si se escogía el EPR de AREVA o el AP1000 de Westinghouse, con una capacidad de generación total de entre 8.078 y 8.350 MW, el 45% de toda la nueva potencia nuclear prevista por el gobierno británico.





